Tras seis años al frente del taller de herrería de la pequeña población de Bierge, D. Isidro Clemente Leris se traslada en 1963 a Barbastro con la idea y una gran ilusión por dar comienzo a una empresa dedicada a la reparación y construcción de maquinaria agrícola. Las distintas actividades como taller de reparación se combinan con las primeras producciones propias de arados y maquinaria agrícola. A través de la diversificación de productos se aprovechan las oportunidades que brinda el mercado y se implementan nuevos productos a la gama de fabricados como arados de vertedera, rodillos, cultivadores o remolques. Estos proyectos dan lugar a otros más avanzados y se comienza así a diseñar y patentar productos mecánicos más complejos como sembradoras de maíz y las primeras abonadoras arrastradas.

Historia

A partir de 1984 se imprime un mayor dinamismo comercial y se decide tener una mayor presencia en las principales ferias del sector. Desde este momento el mercado comienza a reflejar la creciente relevancia de esta marca, confiriendo un carácter único al producto que lo hace fácilmente identificable, logrando reconocimiento a nivel nacional. Al mismo tiempo, esta determinación permite las primeras relaciones con los mercados exteriores y se consiguen exportar las primeras abonadoras a los principales mercados europeos.

Más tarde las necesidades crecientes de la producción obligan a que en el año 2000 la fábrica se traslade a una nueva ubicación. Estas nuevas instalaciones marcan un hito en la historia y en la concepción de la empresa, que llega a reflejarse en el diseño de las máquinas.

Hasta hoy INDUSTRIAS CLERIS ha madurado y evolucionado de manera gradual y continua, aplicando siempre experiencias en mejorar y superar los nuevos objetivos que se van planteando conforme se asumen nuevos retos.

Ahora nuestro firme propósito de seguir creciendo, manteniendo constante aquello que nos identifica, sin dejar de mejorar la calidad del servicio y de nuestros productos.

Cleris